Entrevista al Pregonero de la Semana Santa de Lucena 2.019

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¿Quién y cuándo le comunicaron que sería el pregonero de nuestra Semana Santa?

Paco Requerey, Presidente de la Agrupación de Cofradías, fue el encargado de transmitirme la noticia de mi nombramiento. Fue curioso, porque la realidad es que me lo comunicó hasta en tres ocasiones. Paco y yo, además de una relación de amistad y aprecio mutuo, tenemos una relación profesional que nos une desde hace ya casi ocho años y, casi a diario, hablamos muchos temas relacionados con el hacer de las cofradías lucentinas, de la Santería, sus juntas y su especial fisonomía; la verdad es que me tiene al día del ajetreado calendario de eventos y celebraciones religiosos de Lucena.  Casi al asalto, un día de octubre de 2017, cuando me iba de la oficina, con rostro de solemnidad, me preguntó si podíamos comentar un asunto importante. Ya sentados en el despacho me anuncia la nueva de mi cuasi-nombramiento extraoficial, pendiente de qué le contestara y previo al sometimiento a la decisión final de la Junta de Oficiales de la Agrupación, esa fue la primera ocasión. Ya a finales de noviembre, me confirmó el resultado de la votación de la Junta y muy poco después del día 28 de noviembre, fecha oficial del nombramiento, me hizo entrega de este. Las liturgias son importantes, el nombramiento como pregonero no es una excepción. La emoción y satisfacción casi indescriptible, lo inesperado y lo importante del nombramiento lo han convertido en uno de los momentos más señalados que pueda recordar.

¿Cuál fue la primera persona a la que le comunicó su nombramiento?

A mí mujer, inmediatamente recibí la noticia. Las cosas que le emocionan a uno, hay que compartirlas rápido con las personas a las que más quieres y, desde luego, la primera en eso es Blanca, mi mujer. Enseguida se dio cuenta de la importancia del nombramiento y, como me conoce tan bien, se percató de lo emocionado que estaba. Después de la enhorabuena, lo primero que me dijo fue que aprovechara el pregón para profundizar en mi vida cristiana y para lanzar un mensaje que realmente fuese válido para todos los que lleguen a escuchar o leer el pregón. Claridad de ideas impresionante.

¿Qué sintió cuando le notificaron dicho nombramiento?

Fue como una concentración de sensaciones intensas, mezcladas en total desorden de forma muy rápida y que concluyeron con un apretón de manos aceptando el nombramiento y dando las gracias. Pudo parecer que no pensé la respuesta, pero la verdad es que fue como verlo todo desordenado, en un tapiz indescifrable y en cuestión de menos de un minuto, ver con nitidez la respuesta afirmativa que tenía que dar no teniendo la más mínima duda. Si tengo que destacar alguna sensación sobre las demás, curiosamente más que la alegría o el orgullo, la que prevalece es la de la responsabilidad. Soy plenamente consciente de la importancia capital de pregonar la Semana Santa de Lucena

¿Cuáles fueron sus primeros pensamientos?

Muchos, desde plantearme el porqué de haber sido designado o en qué momento a alguien se le ocurre pensar en mí como candidato a pregonero, a imaginarme en San Mateo en pleno pregón recitando algún verso suelto. La verdad es que ante las grandes noticias surgen muchísimos pensamientos y, además, se produce un efecto curioso, el pregón se pone en tu lista de prioridades y lo tienes en mente buena parte del día, todos los días. Desde ese primer momento, ya empiezas a visualizar el cómo y el porqué del mensaje que quieres trasladar en el pregón, y eso se convierte en una constante diaria, especialmente en los momentos de tranquilidad o reflexión.

¿Qué es para usted la Semana Santa de Lucena?

La Semana Santa de Lucena para mí, no siendo lucentino, es una de las señas de identidad de esta Ciudad. La tradición semanasantera de Lucena es especial y diferente a cualquier otra y, en mi opinión, revela mucha de la idiosincrasia de los lucentinos. La intensidad con la que se vive, el grado de implicación general y el impresionante número de procesiones es sorprendente. Observo como buena parte de la vida de Lucena gira en torno a la Semana Santa, tema habitual de conversación, la cantidad de actos que organizan las Hermandades y Cofradías y la Agrupación, llama poderosamente la atención. La Semana Santa de Lucena es muy de los lucentinos, no se da la despersonalización propia de otras ciudades o el desarraigo que afecta a otras zonas. Aquí existe un enorme orgullo por las particularidades que la definen, especialmente la santería con todas sus notas tan propias y tan diferenciadas, sin duda, en ella está en el origen de esta impronta junto con esa vocación tan lucentina de honrar todas las fiestas y fechas señaladas, siempre con masiva asistencia. Vengo siendo testigo de excepción de todo esto y, desde luego, al final me he contagiado.

Hablemos del pregón. ¿Tiene ya alguna idea y cómo lo va a enfocar?

A estas alturas, tengo el pregón muy avanzado. He tenido la sensación que tiene el escultor cuando se va enfrentando a una pieza de mármol con su martillo y cincel. Me queda rematar algunas partes y darle, por supuesto, uno o varios repasos generales. La idea básica es la de exaltar desde el corazón la Semana Santa con un enfoque diferente a otros pregones pronunciados hasta la fecha, entre otras cosas, porque el pregonero de este año no es lucentino. Pretendo que refleje la dimensión más íntima del encuentro con la Pasión, Muerte y Resurrección que se vive en las calles de Lucena desde los ojos del que no bebió de la fuente que sí comparten los lucentinos.

¿Como le llega en esta época de su vida el pregón de la Semana Santa de Lucena?

Llega en un momento perfecto, porque no es la época que atraviese lo relevante, es el hecho de que, al haber llegado a mi vida, el nombramiento como pregonero marca una época. Me considero una persona normal en lo personal, en lo familiar y en la fe y la condición de pregonero, dentro de esa normalidad general, es algo extraordinario. Pero ese carácter extraordinario no lo entiendo en el sentido de la dignidad que pueda llegar a otorgar, ni por el reconocimiento que supone, es más bien por cómo me ha ayudado y me está ayudado a reencontrarme con el Señor a diario. Tengo que decir que ha supuesto en mí una auténtica conversión, una vuelta a los orígenes y un punto de inflexión en ciertas cosas que quizá de otro modo difícilmente hubiera podido atajar.

¿Qué supone en su vida y en la de su familia haber sido nombrado pregonero de Lucena?

En mi vida, ha supuesto un hito que está marcando esta etapa de mi vida por la influencia tan profunda que está teniendo en mí y por cómo está determinando la manera de organizar mi tiempo para poder dedicarle al pregón toda la atención que merece. Me decía uno de los mayores expertos en oratoria del panorama nacional, el profesor Amorós, que el orador se levanta con el discurso, vive con el discurso y se acuesta con el discurso; pues a este pregonero le ocurre lo mismo con el pregón, lo tiene en el centro de su día a día. Para mi familia, además de la alegría inicial que hemos compartido, se ha convertido en tema de conversación recurrente. Sin duda han entendido la repercusión e importancia de pregonar la Semana Santa de Lucena y, más aun, la importancia que tiene y la responsabilidad que es lanzar un mensaje útil y válido que, además de ensalzar y exaltar la belleza de la Semana Santa, contribuya a la devoción y fe de quien lo oiga.

¿Qué opina de nuestra Semana Santa?

La Semana Santa de Lucena destaca, más que por sus notas diferenciadoras, por el despliegue humano que implica. El lucentino, mucho más que en otras localidades, se echa a la calle y lo abarrota todo. Es una Semana Santa que se vive con especial devoción, hay una implicación mucho más que notable. Esto es más que reseñable si contemplamos el panorama general. Hoy todo se pone en duda o directamente se ataca y la fe católica, con todas sus manifestaciones, sufre la especial inquina de una sociedad en que lo anticlerical y lo anticatólico está de moda. La salud de la devoción lucentina es buena y, en mi opinión, es referente y es fuente de esperanza para los que pensamos que los valores cristianos deben estar presentes en la sociedad.

¿Ha protagonizado algún otro pregón?

No, es la primera ocasión y, desde luego, el estreno es mayor. Tremenda responsabilidad.

¿A quién ha designado como Presentador?

He designado a Jesús Manuel Coca López, Jesús Coca para abreviar. Amigo como no hay muchos, hombre de fe y con las ideas claras y costalero, cofrade y “capillita”. No dudé ni un instante porque de mis amigos es, sin duda, el que mejor entiende la trascendencia de un pregón y la importancia de su participación. Nos conocemos desde hace tantos años y hemos compartido tantas cosas importantes, que contar con él ha sido una imposición natural.

¿Desea añadir algo más?

Solo dar las gracias, a la Agrupación de Cofradías por su confianza, en especial a la persona de su Presidente, Paco Requerey, sé que este nombramiento es una apuesta diferente. Espero estar a la altura de esa confianza especialmente este año del 75 Aniversario de la Agrupación de Cofradía. Desde luego corazón, cariño y esfuerzo no están faltando.